TOLERACIA CERO A LA ABLACIÓN
6 de febrero, Día Internacional de la Tolerancia Cero a la Ablación Genital Femenina.
World Visión España, está haciendo la campaña “Stop Ablación”, donde quieren concienciar a todas las personas para que terminen estas terribles prácticas, sensibilizando a quienes pueden denunciar cuando crean que va a suceder este tipo de ritual.
La ONG, considera que es posible la erradicación de esta mala práctica, y que la campaña puede ser todo un éxito si se educa a la población, y se incentiva e informa a las comadronas que llevan a cabo esta mala praxis.
La ablación de clítoris o mutilación genital femenina, es un ritual denigrante que hay que conseguir suprimir de todo tipo de sociedad.
Entre todos conseguiremos que este abuso de poder sobre los millones de niñas que cada año se ven sometidas a tan infame extirpación, termine para siempre, y con él las muertes, infecciones, frustraciones, y tantas desgracias más que van ligadas a esta desagradable situación.
Enlace de la pagina web de la ONG, World Vision España.
http://www.webislam.com/?idt=15159
María José Cárceles







Desde que alguna mente retorcida maquinó la edificación de un paredón de dimensiones descomunales con el fin de adquirir más poder, ese día, comenzó la pesadilla para millones de seres humanos, viéndose privados de su libertad y separados de sus seres queridos en unos pocos días.
Después de buscar durante un largo rato el rincón donde Lewis Carroll (seudónimo que utilizaba el matemático, sacerdote anglicano y escritor británico Charles Lutwidge Dodgson) se inspiró para crear “A través del espejo y lo que Alicia encontró allí” (Through the looking-glass, and what Alice found there, en 1871 ) me rendí, ya me iba cuando de repente un pequeño conejito blanco salió de entre los arbustos perfectamente peinados, subió tres escalones con mucho esfuerzo, y dio un giro a la derecha casi derrapando con sus patas traseras, atónita le seguí, y tras pasar por un estanque espejo con nenúfares coronados por sus flores, y medio hundidos por las ranas que los montaban, entramos en un laberinto de jardín, y perdí al gazapo, de repente me encontré con un placentero y silencioso lugar de ensueño, desde él se podía ver el castillo, pisé la alfombra de césped con cuidado, pues estaba perfecta, (podría haber sido el tablero invisible de ajedrez que llevaba en su mente el escritor), y me senté en el banco donde se sentaba Carroll a escribir, pude ver la escultura que le homenajea, simula un espejo con una niña cruzándolo, desde luego no me extraña que se inspirara en ese lugar, los frutos rojos, las flores blancas, y las hojas que lentamente y en zigzag caían contra el suelo, en pleno otoño, era increíble, no era real, de repente el aire movió las ramas colgantes de los sauces y me recordó que se hacia tarde, era la hora de marcharme.